Siempre que los seres humanos hablamos de amor la situación se torna un poco difícil... Y es que en ninguna parte nos enseñan como se siente el amor; sentimos una cantidad de emociones extrañas que se mezclan entre si y nos revuelven el estomago, algunos dicen que son maripositas, otros en cambio creen que es el estado máximo de estupidez humana, pero sea como sea, el ser humano siempre esta en busca del amor.
Sin embargo parece que aunque no se nos enseñe a sentir el amor, si se nos exige que cumplamos unos requisitos indispensables...
El amor debe ser entre un hombre y una mujer, nos dicen las personas conservadoras, como si los hombres no pudieran sentir amor por otro hombre, es como si se creyera que estos han perdido la capacidad de amarse. Pero a lo mejor estoy juzgando muy severamente estas personas, quizás solo se están preocupando por las labores del hogar ¿si no hay una mujer quien las hará entonces?... O si hay dos mujeres juntas, entonces, ¿quien seria el proveedor y protector?
Ademas no debemos olvidar que se nos exige, a las mujeres, ser complacientes con nuestros maridos para que el amor funciones, solo como el engrane, la base según algunos, debemos dejar aun lado nuestros sueños para que ellos puedan cumplir los suyos, pero, no entiendo entonces que se supone que hacen ellos para que el amor funcione, ¿acaso debemos eliminar nuestras necesidades y deseos?
Aquí es indispensable casarnos antes de los 30, sino a vestir santos, esto garantiza que la mujer pueda tener hijos y ocuparse de ellos, porque la paternidad parece ser solo un adjetivo para muchos hombres, un simple titulo.
Pero a de ser así como debe ser el amor, nocivo, patológico, obsesivo... Sin embargo yo prefiero no conocer el amor si este debe cumplir con estos requisitos... Prefiero ponerle un nuevo nombre entonces a esas relaciones que nos complementan, que nos hacen sonreír, a esas personas que nos impulsan a crecer, con las que no solo compartimos los hijos y una cama, sino que compartimos sueños y alegrías... Creo que llego el momento de replantear el amor y la manera como se concibe... Debemos empezar a apostarle a las relaciones sanas, donde ambas partes se ven beneficiadas y son felices, debemos dejar atrás las exigencias que nos limitan y cohíben... Porque no hay una única manera de amor, ni un solo modelos de hombre y de mujer.